El artista Detritus plasma en un cuadro la reunión semanal de destacados literatos y músicos donostiarras

Retrato de tertulia con poetas

El óleo de la tertulia. Reproducción del cuadro de Detritus con la tertulia. De izquierda a derecha, Rafael Berrio, Pablo Casares, Karmelo Iribarren, Jon Obeso, José Manuel Puerto, Diego Vasallo, Joserra Senperena, Emilio Varela, Ramón Eder, Juan Manuel Uría y Javier Aguirre.

Es una tertulia semanal que parece sacada de los libros de Baroja o Galdós, según admite Rafael Berrio, uno de sus promotores. Pero se repite cada miércoles en la Donostia de hoy: músicos como Diego Vasallo, Joserra Semperena o el propio Berrio y escritores como Karmelo Iribarren, Ramón Eder o Pablo Casares se juntan semanalmente alrededor de una mesa «para hablar sobre todo de libros, pero tambén de música y de la vida que pasa».

Es «una reunión entre amigos, sin ningún ánimo de repercusión pública», añade Berrio, pero el artista donostiarra Detritus ha decidido fijarla en un cuadro que desprende también un aroma antiguo. Parece una pintura de Solana, una nueva versión de la ‘tertulia de Pombo’, pero corresponde al San Sebastián más contemporáneo: son once creadores reunidos en torno a unas copas de vino y unos platos vacíos donde quizás hubo jamón.

Ese cuadro, un óleo sobre tela de amplias dimensiones (110×185) y bautizado como ‘la tertulia errante’ pudo verse públicamente hace unos días por primera vez en la galería donostiarra Arteko, donde Detritus acaba de cerrar una expisición.

¿Por qué sedujo esta tertulia al artista Detritus? «Durante demasiados años he vivido aislado, obsesionado con mis temas, y eso me ha hecho mucho daño. Ahora he abierto una nueva etapa en la que quiero conectar con la gente e interesarme por el exterior. Desde que volví a San Sebastián he ido conociendo a personas del entorno cultural y descubrí esta tertulia que enseguida provocó mi atención. Cada vez me interesa más la tradición, el peso de la historia aunque sea vista con los ojos de hoy en día. Y esa tertulia, de sabor antiguo pero contemporánea, responde bien a mis pretensiones».

El artista asistió a varias reuniones «como observador, sin apenas participar», tomó apuntes y fotografías y ha ido pintando este óleo en el que asoman también algunos de los ‘leit motiv’ de Arteko, tal como subraya la galerista, Cristina de la Fuente: la vinculación de la gastronomía con el arte o la presencia en el cuadro de un ‘libro de autor’, una disciplina que esta galería del barrio de Gros ha ido cultivando con los años.

Los miércoles en el Tedone

¿Y la historia de la tertulia? La cuenta Rafael Berrio: «Hace años pusimos en marcha la tertulia. Nos gustaba ese aire decimonónico de reunión literaria, tan barojiano. Contacté con amigos como el poeta Karmelo Iribarren, que es el ‘alma mater’ de la reunión, y luego se fueron sumando más personas. Poetas como Pablo Casares, escritores como Jon Obeso, Emilio Varela, Ramón Eder, Juan Manuel Uria o Javier Uria, músicos como Diego Vasallo y Joserra Senperena… A veces vienen otros amigos, como Juan Velázquez o Jorge Carrero».

Empezaron a juntarse en el Círculo Riojano, del que Berrio era socio. Luego pasaron a la librería Casilda, en Amara Viejo, y ahora se juntan cada miércoles en el restaurante Tedone, el vegetariano de Gros. «Nos juntamos a las ocho de la tarde, bebemos vino, picamos algo y charlamos. De libros, de la vida. Todo es informal, amistoso, nada que ver con uno de esos horribles ‘talleres’. Algunos se van antes, otros nos quedamos hasta tarde», explica Berrio.

A los tertulianos les gustó la propuesta de Detritus de retratar en un cuadro sus reuniones y ahora observan el resultado con curiosidad. Como lo vemos los demás: esa imagen tan literaria, tan hermosa, tan ligeramente canalla, tan antigua y tan moderna a la vez, es una poderosa estampa de una San Sebastián distinta.

La galerista Cristina de la Fuente, responsable de la galería Arteko, dice que el cuadro ‘la tertulia errante’ responde bien al espíritu que lleva su local. «El tema de unos tertulianos alrededor de una mesa coincide con nuestro proyecto gastronomical.art, sobre el que estamos trabajando de cara al 2016, año de la capitalidad cultural donostiarra y del veinte aniversario de la galería. Además, en el cuadro, Detritus incorpora un libro de artista, disciplina promovida por Arteko desde sus inicios y que forma parte de nuestro proyecto gastronomical 7 gastroart.book». Además, «muchos de los tertulianos de la obra están vinculados a nuestra galería como artistas, o han celebrado aquí conciertos o lecturas», explica la galerista donostiarra. (El diario vasco)

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